Nació en La
Coruña el 17 de junio de 1929. De sus padres, ambos maestros
nacionales, recibió una educación ejemplar y un gran amor a los
libros, lo que había de constituir la gran vocación de su vida.
Fernando
Arenas era un coruñés que tuvo la oportunidad de instalar en Madrid
la más grande librería de España y que renunció a ello por el gran
amor que sintió hacia su ciudad natal, La Coruña.
Hizo los
estudios de comercio en la Escuela de Altos Estudios Mercantiles
coruñesa, con el apoyo de la familia, muy numerosa, pues Fernando
tuvo otros cinco hermanos, con 17 años empezó a trabajar, primero en
una tienda de comestibles y posteriormente en la Librería Porto, y
como empleado, siguió trabajando bastante tiempo durante el cual
hizo el servicio militar y contrajo matrimonio con Dña. Teresa Roca
López.
En 1958 abrió
la Librería Cervantes, en el número 20 de la Plaza de María Pita,
justamente en la casa donde había nacido y en la Plaza en la que
tanto había jugado de niño. Le puso al establecimiento el nombre de
“Librería Cervantes” en homenaje al monstruo de las Letras
españolas. Llegó a ser la mejor librería de La Coruña y punto de
reunión de las tertulias literarias de la ciudad, en su época.
En 1963
inauguró la Librería “Arenas”, en el número 21 de Cantón Grande.
En 1969 se
estableció en la Avenida de la Marina con “Comercial Farenas”,
tienda dedicada a la venta de máquinas de oficina, muebles y
electrodomésticos. Y en 1987 creó dos librerías más: “Lector Centro”
y “Arenas Centro” en el Centro Comercial de Cuatro Caminos, pues
Arenas con otros cuatro amigos, entre los cuales se encontraba el
entrañable Claudio San Martín, fue uno de los fundadores de SUPERCO
y del citado “Centro Comercial Cuatro Caminos”.
La de librero
no fue tan sólo la profesión, sino también la profunda vocación de
Fernando Arenas. Andar entre libros constituyó su mayor placer. Por
eso no le resultaron penosos, sino por el contrario placenteros, los
cientos y miles de horas dedicadas a su profesión de librero durante
toda su vida, sin haber disfrutado ni un sólo año de vacaciones. Las
únicas que se permitió tomar en alguna ocasión, fue para conocer las
librerías de otros países, algunas maravillosas e inmensas, en
Londres, París o los EE.UU. o las de Japón, donde la gente hace cola
esperando a que abran.
La Librería
Arenas cuenta en la actualidad con unos 200.000 libros como
corresponde a una ciudad como La Coruña con un cierto nivel cultural
acreditado por el hecho de ser la tercera ciudad más importante de
España en librerías y venta de libros y ser la única ciudad gallega
en que la Xunta autoriza la instalación del máximo de casetas:
cincuenta.
Una de las
mayores satisfacciones, que según Fernando Arenas le proporcionó su
profesión de librero, ha sido la oportunidad de conocer y tratar un
sinfín de personalidades: escritores, pintores, músicos, humoristas,
periodistas, editores y escultores que pasaron por su
establecimiento, haciéndole objeto, muchos de ellos, de entrañables
dedicatorias. Han sido, entre otros, los siguientes: Juan José
Benítez, Eduardo Blanco Amor, Joaquín Calvo Sotelo, Camilo José
Cela, Alvaro Cunqueiro, Fernando y Guillermo Diaz Plaja, Miguel
Delibes, Wenceslao Fernández Flórez, Celso Emilio Ferreiro, Manuel
Fraga, Antonio Gala, Victoriano García Marti, José María Gironella,
Emilio González López, César González Ruano, Manuel Gutiérrez
Mellado, Alvaro de la Iglesia, Angel María de la Lera, Salvador de
Madariaga, José María Pemán, Elena Quiroga, Fernando Sánchez Dragó,
Luis Seoane, Daniel Sueiro, Ramón Tamames, Gonzalo Torrente
Ballester, Francisco Umbral, José Antonio Vallejo Nájera, Mario
Vargas Llosa, Fernando Vizcaíno Casas, Juan Antonio Zunzunegui,....
etc.
Otra actividad
cultural muy interesante desarrollada por Fernando Arenas, fue la
presentación de libros que con frecuencia tenía lugar en su local
del Cantón Grande, capaz de reunir a 150 personas sentadas.
Afortunadamente la extraordinaria labor cultural que Fernando Arenas
desarrollo parece estar asegurado, por la incorporación a la empresa
de su hijo menor, Manuel Santiago Arenas Roca, que a pesar de los
desvelos que la empresa exige, está dispuesto a seguir, también con
gran vocación, los pasos de su progenitor.
Otra faceta de
Fernando Arenas fue la de editor de algunas obras que, por haber
tenido en su día una tirada corta, actualmente son muy difíciles de
encontrar. En 1963 publicó la primera edición de ASTERIX en gallego,
encargando su traducción a Eduardo Blanco Amor. También ha editado
libros conmemorativos de Salvador de Madariaga, Férnandez Flórez,
María Pita; relato histórico con motivo de su cuarto centenario; El
General Moore; nueve carpetas de Añoranzas de La Coruña y en
facsímil “Viaje por Galicia” de Francisco Mellado y “Torre de
Hércules” de José Cornide.
Fernando
Arenas ha contado a lo largo de su vida profesional con la plena
confianza de sus compañeros que en muchas ocasiones le han elegido
para ocupar importantes cargos: Miembro de Honor de la Confederación
Nacional de Libreros, CEGAL, con cargo activo, Miembro del comité
Ejecutivo de la Federación de Empresarios de La Coruña, Miembro del
Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio de nuestra ciudad,
Presidente del Sindicato de Papel y Artes Gráficas, así como
Presidente del Gremio de Libreros de La Coruña, durante los años
1965 a 1972; Presidente del IV Congreso Nacional de Libreros
celebrado en La Coruña en junio de 1976 con la participación de 800
libreros nacionales y extranjeros. Promotor del monumento al Libro,
primero celebrado en el mundo, y Promotor de la primera Feria del
Libro celebrado en nuestra ciudad y Presidente de otras muchas.
Por su
acertada gestión profesional y empresarial, Fernando Arenas fue
galardonado con muy diversos premios entres los que cabe citar:
Premio a la mejor labor cultural en librerías bajo el Ministerio de
Cultura en los años 1971, 1984, 1985, 1987 y 1988; Primer Premio
Nacional “Librero del Año” (1974) instituido por la Fundación Germán
Sánchez Ruiz Pérez, Medalla de Oro al Servicio al Libro del
Ministerio de Cultural, Coruñes del Año 1990 y numerosos premios
nacionales y extranjeros de escaparates de librerías.
Participó en
numerosos Congresos Nacionales y fue Ponente en la Ley del Librero,
actualmente vigente.
El entrañable
amor de Fernando Arenas por su ciudad natal le llevó a aceptar el
nombramiento de Concejal de Cultura del Ayuntamiento coruñés, que
desempeñó desde 1967 a 1974, bajo los mandatos de Demetrio Salorio y
José Pérez Ardá.
En su cargo de
Teniente de Alcalde de Cultura, Fernando Arenas ha jugado un papel
ciertamente importante en la consecución de los siguientes logros:
Exposición
mundial del Quijote en el mundo; Plan de establecimiento de
guarderías en nuestra ciudad; establecimiento en La Coruña de la
Escuela de Idiomas; Cursos de Verano para extranjeros; Plan para
implantar Bibliotecas en los barrios; ciclos de conferencias y
exposiciones; remodelación de la Sala de Exposiciones - Patrimonio;
etc.
Las
Corporaciones a que perteneció Arenas alcanzaron dos extraordinarias
mejoras para la ciudad que fueron la traída de aguas y los nuevos
accesos a La Coruña.
Como concejal
en la Ciudad Vieja, Fernando Arenas trabajó por el establecimiento
por primera vez en 1968 de las Juntas de colaboración de vecinos,
base de muchas de las mejoras conseguidas por tan tradicional barrio
coruñés. Por espacio de tres años presidió la Comisión de Fiestas de
la Ciudad Vieja. Con la colaboración de otros miembros de la
Corporación fue el principal promotor de la colocación del
monumento-homenaje al popular alcalde coruñés Alfonso Molina,
delante de la casa que le vio nacer, obra del artista local Rafael
Barros.
La gran
afición de Fernando Arenas era, por supuesto, la lectura referida
principalmente a temas gallegos, pero también tuvo otros hobbies,
fundamentalmente la pintura y la música. Poseía asimismo una gran
afición a coleccionar libros y grabados sobre Galicia y postales de
La Coruña.
Evidentemente
Fernando Arenas era mucho más que un librero. De su librería dijo,
en cierta ocasión, el famoso escritor Alvaro Cunqueiro que “es como
una ciudadela almenada o como un fuego irreprochablemente
encendido”. En un artículo publicado en el diario local El Ideal
Gallego bajo la firma de Mónica Sabatiello se hace la siguiente
acertada semblanza de Fernando Arenas: “Su vocación es, como su
librería: un multifacético encantamiento. Andar entre libros es su
privilegio y contactar a diario con infinitos mundos impresos,
sensibilidades e historias. Pero si a este oficio se le suma la
vocación por la amistad y el intercambio humano, un librero puede
constituirse, como le ha ocurrido a Arenas, en un referente obligado
en una ciudad. Este hombre que conoce casi todas las grandes
librerías del mundo, siente un amor absoluto por lo que hace, por
eso recurren a él estudiosos e intelectuales de toda Galicia; a
veces para conseguir libros difíciles o agotados, otras para
presentar su obra y también, para obtener su apoyo.”
El 21 de
agosto de 1990, cuando solo contaba con 61 años de edad, nos dejo
para siempre el mas importante librero que tuvo la ciudad de La
Coruña y España, Fernando Arenas Quíntela.
Descanse en
Paz.
Por Alfonso
González Catoyra